
El tiempo pasa tan rápido.
La vida es intensa.
Cuando al fin lo has conseguido, tienes que irte.
Y lo dejas atrás.
¿Volverás?
Nunca lo sabes.
Se cierra una etapa, comienza otra simultáneamente.
Las dos son bellas, las dos igual de intensas pero en distintas proporciones.
Anhelaste aquello que no tenías,
olvidaste aquello que tenías.
Somos tan tontos como lo es el transcurso de un mero segundo: imperceptible, intangible.
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