martes, 23 de agosto de 2011

Una flor seca.
Un vaso de agua vacío.
Una canción sin letra.
Unos zapatos sin suela.
Unas gafas sin cristal.
Una mariposa sin alas.
Una lámpara sin bombilla.
Un marco vacío.
Nada.
Hoy sólo veo el lado triste de todas las cosas,
pero he reído sin parar.

martes, 16 de agosto de 2011


Muchas veces me he sentido estúpida. Estúpida, en momentos absurdos que derivan en el vacío. En ese preciso instante, cuando todo se vuelve incongruente, me hubiera dado un par de chetas. "No, otra vez no". "Esta vez es la última". Si alguien supiera cuántas veces he dicho lo mismo... Que bello desastre.

Me sentía estúpida mientras reía sola cuando lloraba. Simplemente quería conocer mejor esa parte de mi que a veces huye y otras aparece en forma de "caos". Que locura tan agradable, siempre y cuando no deje de ser estúpidamente caótica. Pero lo más tremendamente absurdo es, que querría revivir ese maldito momento en el que, como tantas otras veces, dije: "oh mierda, la he vuelto a liar".

Carrrpe diemmmmmmmmmmmmmmmmmmmm ladyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!!!!!!!!!!!!

martes, 9 de agosto de 2011



Hay cosas absurdas que de lo absurdas que son resultan interesantes. También hay otras cosas que conllevan semejante dificultad que terminan por ser superficiales. Situaciones desesperantes que nos hacen reir. Momentos tristes para volver a ser feliz. Gente extraña que nos hace sentir especiales. Amores que derivan en el odio. La vida corre tan rápido que los segundos pasan lentos. Convivimos con tal diversidad de organismos que a penas conseguimos distinguirnos de un mono. Es como cuando creemos que al elegir algo entre más cosas hemos tomado un camino concreto que no va a sufrir desviación alguna cuando, en realidad, al tomar una opción se abren simultáneamente infinitas opciones que se nos escapan de las manos; el destino, la suerte, el azar, y que no podemos controlar. La opción que dice ser única no existe. ¿Te acuerdas de cuando eras niño y creías que los hijos venían de las cigüeñas? Pues, en la vida siempre nos encontraremos en una situación parecida. ¿De dónde procede la existencia del ser humano? ¿Por qué existe la Tierra? ¿Qué es el mundo? ¿Qué somos? ¿Por qué el agua es transparente?

Nunca acabaré de enteder la simpleza de las cosas simples.