viernes, 24 de febrero de 2012


Entonces, Erixímaco dijo:

-(…) Y comenzaré a hablar partiendo de la medicina, para honrar así a mi arte. La naturaleza de los cuerpos posee, en efecto, este doble Eros. Pues el estado sano del cuerpo y el estado enfermo son cada uno, según opinión unánime, diferente y desigual, y lo que es desigual desea y ama cosas desiguales. En consecuencia, uno es el amor que reside en lo que está sano y otro el que reside en lo que está enfermo. Ahora bien, al igual que hace poco decía Pausanias que era hermoso y necesario favorecer en los cuerpos mismos a los elementos buenos y sanos de cada cuerpo, y éste es el objeto de lo que llamamos medicina, mientras que, por el contrario, es vergonzoso secundar los elementos malos y enfermos, y no hay que ser indulgente en esto, si se pretende ser un verdadero profesional. Pues la medicina es, para decirlo en una palabra, el conocimiento de las operaciones amorosas que hay en el cuerpo en cuanto a repleción y vacuidad y el que distinga en ellas el amor bello y el vergonzoso será el médico más experto. Y el que logre que se opere un cambio, de suerte que el paciente adquiera en lugar de un amor el otro y, en aquellos en los que no hay amor, pero es preciso que lo haya, sepa infundirlo y eliminar esotro cuando está dentro, será también un buen profesional. Debe, pues, ser capaz de hacer amigos entre sí a los elementos más enemigos existentes en el cuerpo y de que se amen unos a otros. Y son los elementos más enemigos los más contrarios: lo frío de lo caliente, lo amargo de lo dulce, lo seco de lo húmedo y todas las cosas análogas. Sabiendo infundir amor y concordia en ellas, nuestro antepasado Asclepio, como dicen los poetas, aquí presentes, y yo lo creo, fundó nuestro arte. La medicina, pues, como digo, está gobernada toda ella por este dios y, asimismo, también la gimnástica y la agricultura.

El Banquete, Platón

jueves, 16 de febrero de 2012


"Tenemos la tendencia de olvidar el espacio que hay entre las cosas. Nos movemos a través de él creyendo que podemos pasar instantáneamente de un sonido a otro, de un pensamiento a otro. En realidad, nos caemos y ni siquiera nos damos cuenta. Nosotros vivimos, es cierto, pero vivir significa cruzar a través del mundo de las relaciones o representaciones. Sin embargo, nunca nos vemos en el acto de cruzar ese mundo, cuando, en realidad, no hacemos otra cosa que eso".
John Cage

viernes, 10 de febrero de 2012


Foto: Francesca Woodman

"La vida es un breve suspiro que parece desbordarse por la comisura de mis labios cada vez que el tacto de tus manos inunda mi cuerpo desnudo".

Ovidio amaba:
amaba locamente
amaba desorbitadamente
amaba ciegamente
amaba egoístamente
amaba libremente.

Ovidio, poeta romano famoso sobre todo por "El Arte de Amar", entre otros, (un libro fantástico y muy divertido por cierto), era un hombre sabio. Sabio, porque tenía la envidiable capacidad de amar a toda costa. 

Aquí un pequeño fragmento, buenísimo:

(...)Confieso mis faltas, si de algo sirve confesarlas. Ahora, después de haberlas confesado, vuelvo, loco de mí, a mis delitos. Lo odio, pero no puedo dejar de desear lo que odio. ¡Ay!, ¡qué pesado es soportar aquello de lo que te esfuerzas por despojarte! Pues me faltan las fuerzas y la ley para gobernarme. Soy zarandeado como una barca arrastrada por la rápida corriente.
No es un determinado tipo de belleza el que provoca mi amor. Son cien los motivos para que yo siempre esté enamorado (...) A todas las leyendas se adapta mi amor (...). 



miércoles, 8 de febrero de 2012


Dicen que la mayor parte del Universo está formado por materia oscura, que es aquella que no podemos ver, es decir, que no emite luz o cualquier tipo de radiación electromagnética y por tanto, se nos aparece como algo invisible. Pero no sólo existe lo que denominamos materia oscura, la cual forma más o menos el 20% del Universo, sino que además existe la energía oscura, que forma aproximadamente el 70% del universo. Vamos, que el 90% del Universo (e incluso el 99%) está formado por materia y energía que no somos capaces de ver. ¿Qué es el mundo entonces? ¿Dónde se supone que estamos existiendo por un breve instante para la historia (que realmente tampoco existe) de un Universo que no es real?
¿Y nosotros? ¿Qué somos? ¿De qué estamos hechos? Como bien sabemos, absolutamente toda la materia está formada por átomos. No obstante, el átomo está principalmente vacío. De no ser por la existencia de los electrones que giran en torno al núcleo del átomo, éste no existiría. Los electrones así, son los que le proporcionan un tamaño (tan minúsculo que es inimaginable) al átomo y por ello suponemos nuestra existencia.
¿Y qué hay de la luz? Todos creemos que vemos porque hay luz, porque existe la luz. Sin embargo, la luz no existe. Si entendemos la luz como partícula (y no como onda), diremos que los fotones son las partículas que tienen la capacidad de transmitir la luz. Pero los fotones, que circulan a la velocidad de la luz, son partículas que, debido a tal inimaginable velocidad, no interactúan con el resto de partículas y es por ello por lo que decimos que no tienen masa. De manera que la luz podría estar formada por partículas que carecen de masa, ¿no? Entonces ¿qué es la luz? ¿Un efecto óptico?
Actualmente hay un modelo estándar, basado en la teoría cuántica (Planck) y el la teoría relativista (Einstein), que intenta explicar todo cuanto conocemos hoy en día sobre el Universo. El principal problema de este modelo es que no proporciona una teoría cuántica de la gravedad. Nadie se explica la gravedad... Lo curioso, además, es que hasta la fecha ha sido imposible hacer compatibles ambas teorías. Se llega a una situación de caos... Pero por fin, parece que después de muchos años trabajando duramente para hacer la teoría de las cuerdas creíble, ésta puede que sea la ansiada solución a la compatibilidad de la cuántica y la relatividad. Es decir, ¿de qué está formado el Mundo? DE CUERDAS! De ahí que esta teoría se también llamada la teoría de todo...
¿Podremos explicar algún día el origen de la masa? Quién sabe...

lunes, 6 de febrero de 2012


Todo pasa tan rápido:
Pensar que eras deseo.
Ver que te conviertes en realidad.
Sentir que te vuelves rutina.