"La vida es un breve suspiro que parece desbordarse por la comisura de mis labios cada vez que el tacto de tus manos inunda mi cuerpo desnudo".
Ovidio amaba:
amaba locamente
amaba desorbitadamente
amaba ciegamente
amaba egoístamente
amaba libremente.
Ovidio, poeta romano famoso sobre todo por "El Arte de Amar", entre otros, (un libro fantástico y muy divertido por cierto), era un hombre sabio. Sabio, porque tenía la envidiable capacidad de amar a toda costa.
Aquí un pequeño fragmento, buenísimo:
(...)Confieso mis faltas, si de algo sirve confesarlas. Ahora, después de haberlas confesado, vuelvo, loco de mí, a mis delitos. Lo odio, pero no puedo dejar de desear lo que odio. ¡Ay!, ¡qué pesado es soportar aquello de lo que te esfuerzas por despojarte! Pues me faltan las fuerzas y la ley para gobernarme. Soy zarandeado como una barca arrastrada por la rápida corriente.
No es un determinado tipo de belleza el que provoca mi amor. Son cien los motivos para que yo siempre esté enamorado (...) A todas las leyendas se adapta mi amor (...).
No es un determinado tipo de belleza el que provoca mi amor. Son cien los motivos para que yo siempre esté enamorado (...) A todas las leyendas se adapta mi amor (...).
8.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario