lunes, 15 de abril de 2013





























Nunca había sentido la necesidad de estrujarte la cabeza. Tampoco había sentido nunca la necesidad de fumarme un cigarrillo. O bueno, no con tanto ansia. Pero creo que lo que más me apetece es estrujarte la cabeza. Porque eres rotundamente idiota. Oh sí, sí. Es que ET nunca dijo "mi casa, teléfono". Vaya gilipollez. Trocitos, trocitos. Puré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario