jueves, 19 de abril de 2012


Somos algo. Algo indeterminado. Ese algo, dicen, tiende a buscar la felicidad. Ese algo, dicen, no podría sobrevivir sin llegar a la cima de ese estado llamado "felicidad". El problema es, ¿cómo coño ser feliz?
Es común pensar, que la felicidad es un estado constante y permanente o que, al menos, así ha de serlo. Bonita farsa, JÁ. Lo cierto, es que la realidad es bastante fría. Por suerte, la vida es dura y triste en su mayor parte pues, de lo contrario, la felicidad no existiría. La felicidad se muestra en determinados instantes posteriores al sufrimiento. La felicidad sólo es real cuando no es perpetua. Tan solo existen momentos felices. De hecho, creer que hay basar la vida en lograr la felicidad es la mayor autodestrucción. ES MARAVILLOSO.
Si la felicidad son momentos concretos, entonces, el resto de la vida es dolor. Y todo aquello que no sea necesariamente felicidad ni dolor, es un vínculo, un intermedio entre dos opuestos, un hermoso "DAIMON". Y, si no, puedes tranquilamente considerarte un Dios.

1 comentario:

  1. Soy completamente de accuerdo contigo. La felicidad esta furtiva. Visto que la abuela ha comprendido muy bien antes nosotros el problema!!!.Deber ser que durante una vida que contamos en minutas los instantes de féliz. Como asi al fin podriamos en porcentaje el total de nuestra felicidad :ooo ;)))

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